Debéis disculparme si no se entiende muy bien, pero es la primera vez que hago algo así.
Primero que nada unas advertencias de seguridad, cuando utilizamos productos químicos, como es la resina de poliester, a tener en cuenta
- trabajar en un sitio bien ventilado
- utilizar equipo de protección personal, como guantes, gafas, e incluso por qué no una mascarilla
- Hacerlo lejos de cualquier llama, incluso no fumar, ya que son productos altamente inflamables
Partimos en este caso de una varilla de limpiaparabrisas de 7 x 1 mm:
Con la ganzúa ya pulida, le hacemos unos taladros o cortes en la parte del mango para comunicar el pegamento de una cara con la otra y mejorar su fijación.
Aconsejo mejor los cortes, ya que hay pocas brocas que aguanten varios agujeros en acero.
Para preparar “micarta” casera, lo primero que necesitamos, son unas tiras de ropa de cualquier tipo y colores de aproximadamente unos 100x25mm.
Podemos utilizar un solo color, o combinar diferentes de ellos, eso al gusto
Para esto me he hecho una ñapa casera que me da bastante buen resultado, se trata de una pieza de un cartón bastante duro del mismo ancho que la tira de ropa, y el doble de largo.
Lo doblamos por la mitad, y en su interior ponemos la tela a cortar, nos hace dos funciones, sujeta mejor la ropa y nos da el tamaño justo.
Cualquier cosa que sea porosa para que se impregne de la resina nos vale.
Ya tenemos una cosa lista, ahora vamos con la resina.
Esta la podemos comprar son ningún problema en cualquier tienda especializada de pinturas.
Esta se compone de dos productos, la resina y el catalizador.
Hay que mezclarlo en la proporción que nos indique el fabricante, en este caso es al dos por ciento.
También he probado con polvo de grafito, el que venden para “lubricar” las cerraduras, con buenos resultados.
Para hacer la mezcla, usaremos un envase de usar y tirar, ya que la resina cataliza en pocos minutos y es bastante engorroso limpiar los utensilios, así que mejor usar y tirar.
Los envases de tetrabrik pequeños (zumos y demás) y unas paletas de polo, nos hacen un papel inmejorable.
Consiste en usar papel parafinado, el de toda la vida de las carnicerías, que usan para envolver la carne. A cualquier carnicería que lo pidas, te regalan un par de hojas seguro y con eso ya tenemos para tiempo, ya que es rete utilizable.
Otra opción es el papel que trae en la parte de atrás cualquier adhesivo.
Así una sobre otra hasta alcanzar un grosor del doble de los alambres de cobre. Unos 4 o 5mm., a fin de que al presionar con los tornillos, nos quede una cosa compacta.
Podemos intercalar de vez en cuando alguna capa de tela de fibra de vidrio, para darle mayor rigidez, o bien en la cara superior de lo que será la placa, para que esta luego quede vista.
En este punto nos va a rebosar resina por todos lados, pero con la práctica, cada vez le pillas mejor la medida.
En este proceso no nos podemos dormir, ya que el catalizador, está haciendo su trabajo, y en unos 10 minutos ya empieza a ponerse gelatinosa, signo inequívoco de que esta apunto de fraguar y por lo tanto ya no la podemos trabajar.
Llegados a esta punto, nos queda esperar.
La resina alcanza su dureza en unas 24h. pero para desmoldarla y quitar los alambres de cobre con mayor facilidad, lo podemos hacer en unas 2 ó 3 h.
Una vez desmoldada nos quedarán unas placas más o menos como éstas:
Utilizando pegamento de contacto, pegaremos estas a la ganzúa
Una vez bien lijada, preparamos de nuevo una pequeña cantidad de resina, la aplicamos como si fuese una pintura o más bien un barniz. Con ello logramos que queden recubiertos de resina los cantos de las cachas que habíamos lijado, al mismo tiempo, también nos cubre el canto de la ganzúa, evitando así la formación de óxido.
Una “pintadas” con la resina, las colgamos y las dejamos que seque esta nueva capa.
Y este podría ser el trabajo ya finalizado.





