¿Por qué le dices esas cosas a @Sonja ?Vader escribió: 15 Octubre 2023 16:41 Tú sigue así, señor moderador... y verás lo rápido que te llevas un estacazo de esos inmortales que dice nuve...
Estoy escribiendo mi autobiografía
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talian
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
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Sonja
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Pillaos un hotel, y no me metáis en vuestros rollos.
No puedes dominar lo que no comprendes.
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Vader
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Haz el favor de no meterte en cosas de mayores Luisito... y habla bien... o te lavaré la boca con jabón... malhablado...
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talian
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Encima de que te defiendo...
Al final siempre me llevo yo todos los palos
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Vader
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
¿Aún no has aprendido que no se merece que lo defiendas?.talian escribió: 17 Octubre 2023 08:24 Encima de que te defiendo...
Al final siempre me llevo yo todos los palos![]()
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nuveroja
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Del mundo exterior a este foro, os defiendo a todos.
Aquí no soy el abogado del diablo.
Que cada diablo se defienda solo.
Empezando por mi.
Os quiero hermanos.
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Busco lo que no encuentro, y encuentro lo que no busco.
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talian
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Uuuuuhhhh... La fase de la exaltación de la amistad...
¿No bebías sólo coca cola?
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nuveroja
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
En Tarifa me bebí un mojito, que bueno estaba
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nuveroja
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Capitulo segundo
Buscando un retiro espiritual, con la ropa que llevaba puesta
Tenía oído que existían personas que se habían retirado a un monasterio, a descansar en paz, haciendo voto de silencio durante unos días, yo lo necesitaba, causalmente yo creía conocer uno, puesto que unos meses antes, buscando un lugar tranquilo para fumarme un porro lo descubrí, está situado al lado de la Ermita de Nuestra Señora de Salz.
Con el coche me dirigí allí, vislumbre la ermita conforme iba llegando leí el cartel del desvió, marcando la dirección a la casa espiritual, entre y aparqué en los estacionamientos destinados para la ermita. Caminé hasta la señal donde señala la dirección “albergue y casa de espiritualidad” y la seguí hasta una puerta a la cual llame, al sonido del timbre, salió alguien a atenderme. Le explique qué estaba pasando por un momento de crisis, que necesitaba un lugar donde aislarme un tiempo lejos del mundo banal, y me dijo que en ese sitio no había lugar para mí. Entonces me marche.
Volví a la que era todavía mi vivienda en el coche, me fume un pitillo de marihuana, y empecé a cavilar, alguien me había contado que en los pirineos de Huesca había un templo budista, me puse a investigar a través de Internet, localice su ubicación, e información, su nombre era Centro Budista Dag Shang Kagyu y decían que era un Centro de retiro, práctica y estudio del Dharma, con ayuda de un mapa fue fácil encontrar el camino (todavía no existían los GPS, o por lo menos el acceso a ellos, a la mayoría de las personas).
La primera impresión que me dio fue la de un sitio bonito, tranquilo, y muy colorido, aparqué en el lugar destinado para los vehículos y me puse a investigar el entorno, es un paisaje montañoso con abundante vegetación. El aparcamiento estaba Junto al albergue, en la cima más alta del lugar vi un árbol, que más tarde oí mentar que lo sembró el monje que fundo el templo, desde el alberge descendiendo por la carretera, había diferentes tiendas de campaña acampadas, bajando por la misma a la altura del templo, se entraba al recinto cruzando un arco cuadrado repleto de dibujos y colores, con un tejado encima multicolor, dando acceso a unas escaleras, según ibas bajando se encontraban una multitud de estupas, una vez terminabas de bajar, se chocaba frente a una esplanada, en la que se encontraba el templo (para entrar uno de tiene que descalzar pues así es la norma, sino ofendes a los creyentes de esta religión, contaminando con energía negativa el templo), al lado derecho se encontraba la tienda, donde se compraban los diferentes libros de las enseñanzas, pañuelos, camisetas, demás enseres, y un servicio público. El recinto disponía de otra entrada parecida a la anteriormente mencionada a un lateral, que solía ser por la se descendía desde el alberge y que daba directamente a la esplanada.
Cuando me acerque a la tienda en la cual me atendieron muy cortésmente, les expuse que me quería retirar unos días del mundo que me rodeaba debido a unos problemas que tenía, me atendieron correctamente ofreciéndome un curso de meditación sobre la muerte cuya duración era de dos semanas, y que iba a comenzar en dos días, me advirtió que era muy duro, que tendría que hacer voto de silencio mientras durara.
Dándome la lista de precios que tienen asignados, del alojamiento en el albergue, comida, y del curso, no me pareció caro, accedí a ello, con el recibo de pagado me entrego las normas de conducta que debía cumplir durante la estancia. Entre ellos estaba la prohibición de consumo de todo tipo de drogas, el fumar tabaco estaba permitido solamente en el espacio habilitado para ello.
No llevaba más que lo puesto, no necesitaba más.
Era hora de comer, me dirigí al albergue, las personas que había allí al verme llegar nuevo, me explicaron su funcionamiento, al entrar había pequeño un comedor interior, un poco más adelante se encontraban las bandejas, los platos, los vasos y cubiertos apilados en estanterías, seguidamente estaba el fregadero y un poco más allá, había una barra como la de los bares, pero de acero inoxidable, media unos dos metros de largo era donde servían la comida, a un lado había una escalera que daba acceso a las distintas plantas, donde estaban los dormitorios de hombres y de mujeres por separado, donde se encontraban las duchas, y las taquillas.
Para comer, cada uno tenía que coger una bandeja, los platos, el vaso, los cubiertos y el agua que quisiera beber, sentase donde estuviera libre, pudiendo elegir entre el comedor interior o el exterior, al terminar fregarlo todo, y recoger todo en su sitio. Los días que estuve allí, comí siempre en el exterior con vistas a las montañas, fregué y limpié como se había dicho hacer.
Una vez terminada la comida vegetariana que daban, me entraron ganas de fumar, y pregunte por el sitio al que me debía dirigir, a un lado del albergue existía un pequeño camino, por el que se accedía a un diminuto y estrecho bancal, en el cual solo había un árbol joven a la orilla de un pequeño precipicio, un par de sillas, y dos bancos estrechos. Este lugar estaba justamente situado debajo del comedor del exterior, pero existía una gran diferencia de altura, por lo cual nadie se podía comunicar de un lado al otro y las vistas eran esplendidas.
Estando allí fumando y charlando, comentaron que cuando estuviéramos realizando el retiro no podríamos movernos del centro, y decidieron ir a buscar provisiones de tabaco a Graus, ante lo cual yo me apunte, preguntemos quien quería venir, también si alguien necesitaba algo y fuimos cuatro personas andando hacia allí, entre ellas había una mujer joven la cual me atrajo por su intelecto, sabía mucho del budismo, por el camino de ida y de vuelta el cual lo hicimos andando, íbamos hablando, me enseño la teoría del espejo, esta es que cuando hablas con alguien o le dices algo, te debes de ves reflejado en lo que dices, proyectando la realidad de uno mismo, entre otras cosas comento que le gustaría ser socia del templo, puesto que tenían múltiples ventajas, como enseñanzas a mitad de precio, alojamiento y comida a valores ridículos, lo sé, porque lo vi en la lista de precios que habían enseñado anteriormente, la cuota mensual eran unos quince euros al mes, me parecía una cantidad simbólica en comparación con los veneficios que aportaba, le ofrecí el pagársela yo, y me dijo que lo tenía que meditar.
Al día siguiente me pregunto si se lo ofrecía porque sentía algo hacia ella, dije que sí, me contesto lo siento mucho, pero lo tengo que rehusar (desde el primer momento me gusto su forma de ser, sincera, abierta, pero no esperaba nada a cambio el día que se lo ofrecí).
En el transcurso de ese día socialice, fumando en el paraíso de los pecadores, así me gustaba llamar al bancal, también recibí una llamada de mi hermana, para recordarme que el próximo sábado nueve de julio, tenía el bautizo de mi sobrino, le conteste que no podía ir porque me iba a hacer un retiro espiritual en el templo budista, apague el móvil y escondí la marihuana en el árbol, entre medio de unas matas de secas puesto que no la pensaba utilizar durante mi estancia.
Al día siguiente, comenzó el retiro
No sé cuántos éramos tal vez veinte o cuarenta personas, pero puede que incluso hubiera más, nos descalzándonos y entrabamos al templo, el puesto que a mi te toco estaba a izquierda en una parte intermedia del mismo, ligeramente retrasada, y fue el que ocupe durante todo el retiro, el lama se situaba frente a nosotros, en una posición central desde donde impartía sus enseñanzas, estábamos sentados en el suelo como en la posición de Buda, allí nos compartió sus conocimientos. En medio de canticos de mantras y sonidos budistas me enseñaron a meditar. Se realizaban dos sesiones al día y eran largas, al principio se nos instruía en la forma de relajación y respiración. Luego nos daban las clases explicándonos que todo es efímero y en la forma que los budistas veían la muerte, en una de ellas explicaron porque a los budistas les recomendaban no ser donantes de órganos.
Según la religión budista, se permanece dentro del cuerpo una vez muerto durante tres días, si durante estos días es extirpado un órgano, la persona puede llegar a sufrir, y aunque no le tenía miedo a la muerte cual Legionario soy, después de escuchar como es el proceso de la muerte según la misma, aun le tengo menos miedo, según comprendí lo que decían una vez muerto se te presentan una especie de demonios que no lo son, puesto que son una especie de guardianes a los que te tienes que dirigir para hacerle frente a la muerte, mientras antes te dirijas a ellos, mejor es la transición a otro estado.
Después de la sesión de la tarde del primer día, bajé al rincón de los pecadores a fumar y como estaba solo decidí comprobar el estado de mi tesoro. La marihuana junto a su caja había desaparecido como por arte de magia. Pensé que alguien la debió coger, pero me pareció extraño puesto que allí nadie tocaba nada de nadie.
Otra cosa curiosa que me paso, es que un día durante el en el camino al templo, vi que en este sobresalía una piedra más que las demás, puesto que tropecé en ella, la cogí y la aparte a un lado para que nadie se pudiera caer, a mi regreso estaba en su anterior lugar exactamente como si yo no la hubiera apartado antes, me sorprendí, pero lo achaque a que alguien que realizaba el camino habitualmente la había colocado otra vez en su lugar, tal vez porque allí se creaba un charco cuando llovía.
Durante el curso que realice, se produzco el bautizo de mi primer sobrino, yo por supuesto no llegue estaba dedicado a la tranquilidad del alma, me había aislado del mundo banal, mis padres se preocuparon, y por mi hermana, se enteraron de donde estaba, ante la falta de información mía llegaron mis padres, quisieron hablar conmigo, y aunque me levantaron el voto de silencio, de una manera temporal, no quise romperlo, se tuvieron que marchar preocupados, lo único que sabían es que estaba vivo, cuando se marcharon alguien me dijo que yo tenía un gran Karma.
Se aprende mucho, cuando se hace voto de silencio, pues no puedes hablar, solamente oír, y escuchar las cosas que te rodean de hecho yo allí aprendí varias cosas.
La primera no existe la casualidad, sino que lo que existe es la causalidad, es decir todo lo que hace un ser vivo tiene repercusiones, el ejemplo que se pone siempre, una mariposa bate las alas, y se produce un terremoto, a mí me gusta poner otro te encuentras una primitiva y esta premiada, esto es una cosa causal, alguien la ha tenido que hacer, alguien la ha tenido que perder, tú te la encuentras porque estas mirando al suelo llamándote la atención, y salen esos números porque tenían que salir debido a la fricción en las bolas, son todo causas, toda acción tiene su reacción.
La segunda, que el apego que tenemos a los bienes no nos hace ver más allá de nuestra propia realidad, nos aferramos a conceptos y bienes materiales, como si no fueran efímeros, en el concepto de Universo entramos todos, en de terrícolas los habitantes de la Tierra, el de Europa, el de España, el de Aragón, el de provincia, el de pueblo, partimos el planeta en cachitos cada vez más pequeños, hay que abrir los ojos y apartar las orejeras para poder mirar a los lados, no hay que limitarse a una percepción de las cosas, hay que mirar más allá para ver el Universo. Aunque todavía no sabemos ver nuestro planeta, y menos la percepción de pueblo.
Y que cuando nos aferramos a los bienes materiales, dejamos de lado los espirituales. Considero que el concepto de Religión también es efímero.
La tercera, que existen teorías de que hay lugares en la tierra donde el karma es mayor, fluyendo como fuente de energía, luego con mi experiencia lo traduje a que la fuente de energía que hace girar al mundo es el amor, hacia ti mismo y hacia las demás cosas, el amor está en todas las partes, en todos los sitios, manando de un lado a otro, germina y brota de los padres o madres hacia sus hijos, nace de los hermanos/as he hijos/as y especialmente florece entre las uniones de las personas. Y que cuando se marchita retoña.
La cuarta que el trabajo se debe de pagar, de una manera u otra, pues los budistas no admitían el regalo del trabajo de las personas, el budismo abrió mi mente a la hora de ver las cosas, me hizo un regalo magnifico para ver el mundo que nos rodea de otra forma.
Y la quinta, que los budistas esperan un Bodhisattwa, es decir un nuevo mesías, como está esperando la Iglesia católica el renacimiento de Jesucristo.
El día que me marche, llene una botella de agua subí por la carretera que se dirigía al árbol que estaba en la cima, una vez cerca del el, empecé a caminar por el monte hasta encontrarlo de frente, derramando el agua en sus raíces, pues llevaba mucho tiempo sin llover, me desplace al bancal situado debajo del árbol, y en el lindero con la vegetación hice un montículo de piedras, para marcar que había estado allí, poniéndome a meditar sobre lo que tenía que hacer cuando me marchara.
Buscando un retiro espiritual, con la ropa que llevaba puesta
Tenía oído que existían personas que se habían retirado a un monasterio, a descansar en paz, haciendo voto de silencio durante unos días, yo lo necesitaba, causalmente yo creía conocer uno, puesto que unos meses antes, buscando un lugar tranquilo para fumarme un porro lo descubrí, está situado al lado de la Ermita de Nuestra Señora de Salz.
Con el coche me dirigí allí, vislumbre la ermita conforme iba llegando leí el cartel del desvió, marcando la dirección a la casa espiritual, entre y aparqué en los estacionamientos destinados para la ermita. Caminé hasta la señal donde señala la dirección “albergue y casa de espiritualidad” y la seguí hasta una puerta a la cual llame, al sonido del timbre, salió alguien a atenderme. Le explique qué estaba pasando por un momento de crisis, que necesitaba un lugar donde aislarme un tiempo lejos del mundo banal, y me dijo que en ese sitio no había lugar para mí. Entonces me marche.
Volví a la que era todavía mi vivienda en el coche, me fume un pitillo de marihuana, y empecé a cavilar, alguien me había contado que en los pirineos de Huesca había un templo budista, me puse a investigar a través de Internet, localice su ubicación, e información, su nombre era Centro Budista Dag Shang Kagyu y decían que era un Centro de retiro, práctica y estudio del Dharma, con ayuda de un mapa fue fácil encontrar el camino (todavía no existían los GPS, o por lo menos el acceso a ellos, a la mayoría de las personas).
La primera impresión que me dio fue la de un sitio bonito, tranquilo, y muy colorido, aparqué en el lugar destinado para los vehículos y me puse a investigar el entorno, es un paisaje montañoso con abundante vegetación. El aparcamiento estaba Junto al albergue, en la cima más alta del lugar vi un árbol, que más tarde oí mentar que lo sembró el monje que fundo el templo, desde el alberge descendiendo por la carretera, había diferentes tiendas de campaña acampadas, bajando por la misma a la altura del templo, se entraba al recinto cruzando un arco cuadrado repleto de dibujos y colores, con un tejado encima multicolor, dando acceso a unas escaleras, según ibas bajando se encontraban una multitud de estupas, una vez terminabas de bajar, se chocaba frente a una esplanada, en la que se encontraba el templo (para entrar uno de tiene que descalzar pues así es la norma, sino ofendes a los creyentes de esta religión, contaminando con energía negativa el templo), al lado derecho se encontraba la tienda, donde se compraban los diferentes libros de las enseñanzas, pañuelos, camisetas, demás enseres, y un servicio público. El recinto disponía de otra entrada parecida a la anteriormente mencionada a un lateral, que solía ser por la se descendía desde el alberge y que daba directamente a la esplanada.
Cuando me acerque a la tienda en la cual me atendieron muy cortésmente, les expuse que me quería retirar unos días del mundo que me rodeaba debido a unos problemas que tenía, me atendieron correctamente ofreciéndome un curso de meditación sobre la muerte cuya duración era de dos semanas, y que iba a comenzar en dos días, me advirtió que era muy duro, que tendría que hacer voto de silencio mientras durara.
Dándome la lista de precios que tienen asignados, del alojamiento en el albergue, comida, y del curso, no me pareció caro, accedí a ello, con el recibo de pagado me entrego las normas de conducta que debía cumplir durante la estancia. Entre ellos estaba la prohibición de consumo de todo tipo de drogas, el fumar tabaco estaba permitido solamente en el espacio habilitado para ello.
No llevaba más que lo puesto, no necesitaba más.
Era hora de comer, me dirigí al albergue, las personas que había allí al verme llegar nuevo, me explicaron su funcionamiento, al entrar había pequeño un comedor interior, un poco más adelante se encontraban las bandejas, los platos, los vasos y cubiertos apilados en estanterías, seguidamente estaba el fregadero y un poco más allá, había una barra como la de los bares, pero de acero inoxidable, media unos dos metros de largo era donde servían la comida, a un lado había una escalera que daba acceso a las distintas plantas, donde estaban los dormitorios de hombres y de mujeres por separado, donde se encontraban las duchas, y las taquillas.
Para comer, cada uno tenía que coger una bandeja, los platos, el vaso, los cubiertos y el agua que quisiera beber, sentase donde estuviera libre, pudiendo elegir entre el comedor interior o el exterior, al terminar fregarlo todo, y recoger todo en su sitio. Los días que estuve allí, comí siempre en el exterior con vistas a las montañas, fregué y limpié como se había dicho hacer.
Una vez terminada la comida vegetariana que daban, me entraron ganas de fumar, y pregunte por el sitio al que me debía dirigir, a un lado del albergue existía un pequeño camino, por el que se accedía a un diminuto y estrecho bancal, en el cual solo había un árbol joven a la orilla de un pequeño precipicio, un par de sillas, y dos bancos estrechos. Este lugar estaba justamente situado debajo del comedor del exterior, pero existía una gran diferencia de altura, por lo cual nadie se podía comunicar de un lado al otro y las vistas eran esplendidas.
Estando allí fumando y charlando, comentaron que cuando estuviéramos realizando el retiro no podríamos movernos del centro, y decidieron ir a buscar provisiones de tabaco a Graus, ante lo cual yo me apunte, preguntemos quien quería venir, también si alguien necesitaba algo y fuimos cuatro personas andando hacia allí, entre ellas había una mujer joven la cual me atrajo por su intelecto, sabía mucho del budismo, por el camino de ida y de vuelta el cual lo hicimos andando, íbamos hablando, me enseño la teoría del espejo, esta es que cuando hablas con alguien o le dices algo, te debes de ves reflejado en lo que dices, proyectando la realidad de uno mismo, entre otras cosas comento que le gustaría ser socia del templo, puesto que tenían múltiples ventajas, como enseñanzas a mitad de precio, alojamiento y comida a valores ridículos, lo sé, porque lo vi en la lista de precios que habían enseñado anteriormente, la cuota mensual eran unos quince euros al mes, me parecía una cantidad simbólica en comparación con los veneficios que aportaba, le ofrecí el pagársela yo, y me dijo que lo tenía que meditar.
Al día siguiente me pregunto si se lo ofrecía porque sentía algo hacia ella, dije que sí, me contesto lo siento mucho, pero lo tengo que rehusar (desde el primer momento me gusto su forma de ser, sincera, abierta, pero no esperaba nada a cambio el día que se lo ofrecí).
En el transcurso de ese día socialice, fumando en el paraíso de los pecadores, así me gustaba llamar al bancal, también recibí una llamada de mi hermana, para recordarme que el próximo sábado nueve de julio, tenía el bautizo de mi sobrino, le conteste que no podía ir porque me iba a hacer un retiro espiritual en el templo budista, apague el móvil y escondí la marihuana en el árbol, entre medio de unas matas de secas puesto que no la pensaba utilizar durante mi estancia.
Al día siguiente, comenzó el retiro
No sé cuántos éramos tal vez veinte o cuarenta personas, pero puede que incluso hubiera más, nos descalzándonos y entrabamos al templo, el puesto que a mi te toco estaba a izquierda en una parte intermedia del mismo, ligeramente retrasada, y fue el que ocupe durante todo el retiro, el lama se situaba frente a nosotros, en una posición central desde donde impartía sus enseñanzas, estábamos sentados en el suelo como en la posición de Buda, allí nos compartió sus conocimientos. En medio de canticos de mantras y sonidos budistas me enseñaron a meditar. Se realizaban dos sesiones al día y eran largas, al principio se nos instruía en la forma de relajación y respiración. Luego nos daban las clases explicándonos que todo es efímero y en la forma que los budistas veían la muerte, en una de ellas explicaron porque a los budistas les recomendaban no ser donantes de órganos.
Según la religión budista, se permanece dentro del cuerpo una vez muerto durante tres días, si durante estos días es extirpado un órgano, la persona puede llegar a sufrir, y aunque no le tenía miedo a la muerte cual Legionario soy, después de escuchar como es el proceso de la muerte según la misma, aun le tengo menos miedo, según comprendí lo que decían una vez muerto se te presentan una especie de demonios que no lo son, puesto que son una especie de guardianes a los que te tienes que dirigir para hacerle frente a la muerte, mientras antes te dirijas a ellos, mejor es la transición a otro estado.
Después de la sesión de la tarde del primer día, bajé al rincón de los pecadores a fumar y como estaba solo decidí comprobar el estado de mi tesoro. La marihuana junto a su caja había desaparecido como por arte de magia. Pensé que alguien la debió coger, pero me pareció extraño puesto que allí nadie tocaba nada de nadie.
Otra cosa curiosa que me paso, es que un día durante el en el camino al templo, vi que en este sobresalía una piedra más que las demás, puesto que tropecé en ella, la cogí y la aparte a un lado para que nadie se pudiera caer, a mi regreso estaba en su anterior lugar exactamente como si yo no la hubiera apartado antes, me sorprendí, pero lo achaque a que alguien que realizaba el camino habitualmente la había colocado otra vez en su lugar, tal vez porque allí se creaba un charco cuando llovía.
Durante el curso que realice, se produzco el bautizo de mi primer sobrino, yo por supuesto no llegue estaba dedicado a la tranquilidad del alma, me había aislado del mundo banal, mis padres se preocuparon, y por mi hermana, se enteraron de donde estaba, ante la falta de información mía llegaron mis padres, quisieron hablar conmigo, y aunque me levantaron el voto de silencio, de una manera temporal, no quise romperlo, se tuvieron que marchar preocupados, lo único que sabían es que estaba vivo, cuando se marcharon alguien me dijo que yo tenía un gran Karma.
Se aprende mucho, cuando se hace voto de silencio, pues no puedes hablar, solamente oír, y escuchar las cosas que te rodean de hecho yo allí aprendí varias cosas.
La primera no existe la casualidad, sino que lo que existe es la causalidad, es decir todo lo que hace un ser vivo tiene repercusiones, el ejemplo que se pone siempre, una mariposa bate las alas, y se produce un terremoto, a mí me gusta poner otro te encuentras una primitiva y esta premiada, esto es una cosa causal, alguien la ha tenido que hacer, alguien la ha tenido que perder, tú te la encuentras porque estas mirando al suelo llamándote la atención, y salen esos números porque tenían que salir debido a la fricción en las bolas, son todo causas, toda acción tiene su reacción.
La segunda, que el apego que tenemos a los bienes no nos hace ver más allá de nuestra propia realidad, nos aferramos a conceptos y bienes materiales, como si no fueran efímeros, en el concepto de Universo entramos todos, en de terrícolas los habitantes de la Tierra, el de Europa, el de España, el de Aragón, el de provincia, el de pueblo, partimos el planeta en cachitos cada vez más pequeños, hay que abrir los ojos y apartar las orejeras para poder mirar a los lados, no hay que limitarse a una percepción de las cosas, hay que mirar más allá para ver el Universo. Aunque todavía no sabemos ver nuestro planeta, y menos la percepción de pueblo.
Y que cuando nos aferramos a los bienes materiales, dejamos de lado los espirituales. Considero que el concepto de Religión también es efímero.
La tercera, que existen teorías de que hay lugares en la tierra donde el karma es mayor, fluyendo como fuente de energía, luego con mi experiencia lo traduje a que la fuente de energía que hace girar al mundo es el amor, hacia ti mismo y hacia las demás cosas, el amor está en todas las partes, en todos los sitios, manando de un lado a otro, germina y brota de los padres o madres hacia sus hijos, nace de los hermanos/as he hijos/as y especialmente florece entre las uniones de las personas. Y que cuando se marchita retoña.
La cuarta que el trabajo se debe de pagar, de una manera u otra, pues los budistas no admitían el regalo del trabajo de las personas, el budismo abrió mi mente a la hora de ver las cosas, me hizo un regalo magnifico para ver el mundo que nos rodea de otra forma.
Y la quinta, que los budistas esperan un Bodhisattwa, es decir un nuevo mesías, como está esperando la Iglesia católica el renacimiento de Jesucristo.
El día que me marche, llene una botella de agua subí por la carretera que se dirigía al árbol que estaba en la cima, una vez cerca del el, empecé a caminar por el monte hasta encontrarlo de frente, derramando el agua en sus raíces, pues llevaba mucho tiempo sin llover, me desplace al bancal situado debajo del árbol, y en el lindero con la vegetación hice un montículo de piedras, para marcar que había estado allí, poniéndome a meditar sobre lo que tenía que hacer cuando me marchara.
Busco lo que no encuentro, y encuentro lo que no busco.
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nuveroja
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Re: Estoy escribiendo mi autobiografía
Quiero volver a escribir
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