No se cómo lo celebrará, pero bien me lo puedo imaginar, cuan dragón de fantasia, atesorando viejos candados, y dispuesto a devorar a cualquiera que esté dispuesto a cometer el error de intentar arrebatarle alguno de su colección...
Espero, amigo mío, que entre auyentar un ladronzuelo y devorar a otro, encuentres tiempo para una cerveza fresca con los amigos

